22 noviembre 2005

No está mal

A pesar de caer mal y ser acusado de cavernícola,animal u todo lo que se parezca,esta decisión de la iglesia me parece correcta.
Luego,claro,se llenarán la boca con que si estoy de acuerdo con asesinos,violadores,etc.,pero no son comparaciones válidas para con el pueblo gay.
De última y como no hay ganas de dar explicaciones por una opinión personal(explicaciones por demas inutlies pues nunca hay una salida cierta y que cierre la boca a todo el mundo en ciertos temas) rematar con un paquetengan! :P

Diario EL PAIS - Montevideo - Uruguay: "Ciudad del Vaticano - La Iglesia, en el más profundo respeto de la persona, no puede admitir en los seminarios ni al sacerdocio a aquellos que practican la homosexualidad, presentan tendencias homosexuales profundamente radicadas o apoyan la 'cultura gay'.

Así se afirma en el documento aprobado por el papa Benedicto XVI el 31 de agosto de 2005 y preparado por la Congregación para la Educación Católica, del que se viene hablando en los últimos meses y se asegura será presentado el próximo 29 de noviembre y que fue desvelado hoy por la agencia católica Adista.

Se trata de una 'Instrucción' , titulada 'Sobre los criterios de discernimiento vocacional de las personas con tendencias homosexuales en vista a su admisión al seminario y a las Ordenes Sagradas' , de cinco páginas, divididas en tres capítulos, firmada por el prefecto de la congregación, el cardenal Zenon Grocholennwski, el pasado 4 de noviembre, una vez dado el Papa el visto bueno.

El primer capítulo se denomina 'Madurez afectiva y paternidad espiritual' y tras recordar que el sacerdote representa sacramentalmente a Cristo y que debe entregarse al servicio de la iglesia y de la caridad pastoral añade que por ello el candidato a sacerdote 'debe alcanzar la madurez afectiva, que le haga mantener una correcta relación con hombres y mujeres'.

El segundo trata sobre la 'homosexualidad y el ministerio ordenado' y precisa la distinción que hace el Catecismo entre el los actos homosexuales y las tendencias homosexuales.

Respecto a los actos, señala que las Sagradas Escrituras los presentan como pecados graves y la tradición los considera intrínsecamente inmorales y contrarios a la ley natural. 'Por ello no pueden ser aprobados en caso alguno'.

Sobre las tendencias homosexuales 'profundamente radicadas que se manifiestan en un cierto número de hombres y mujeres', el texto recuerda que son considerados 'desordenadas' y que esas personas tienen que ser acogidas con respeto y delicadeza y no ser objeto de "injusta discriminación".

"A la luz de esas enseñanzas, se retiene necesario afirmar que la Iglesia, en el más profundo respeto de esas personas, no puede admitir al seminario y a las Ordenes Sagradas a aquellos que practican la homosexualidad, presentan tendencias homosexuales profundamente radicadas y apoyan la llamada cultura gay", afirma el documento.

La instrucción añade que "esas personas se encuentran en una situación que obstaculiza gravemente una correcta relación con hombres y mujeres".

El último punto es el "discernimiento de la idoneidad de los candidatos" y a este respecto precisa que la vocación es un don de la gracia divina y que el solo deseo de ser sacerdote "no es suficiente" y que "no existe un derecho a recibir la Ordenación".

Para admitir a un candidato al seminario, la Iglesia -precisa la Instrucción- debe verificar la madurez efectiva y tener un juicio moralmente cierto sobre sus cualidades.

En caso de duda -resalta el texto- no se debe admitir a la Ordenación al aspirante.

En los coloquios con el candidato, el director espiritual debe recordarles la exigencia de la castidad sacerdotal y también tener en cuenta, entre otras, que no presente "problemas sexuales incompatibles con el sacerdocio".

"Si fuera así, el director espiritual y el confesor tienen el deber de disuadirle de proceder a la Ordenación. Sería gravemente deshonesto que el candidato ocultase su propia homosexualidad para acceder a pesar de todo a la Ordenación", resalta el documento.


Otros grupos sin embargo aseguran que era necesario, ya que impedirá a que homosexuales esconder "bajo la sotana" sus tendencias y dar rienda suelta a las mismas.